Málaga CF y UD Las Palmas ponen en marcha el domingo, a partir de las 21.00 horas (horario peninsular), su eliminatoria de semifinal en el play off de ascenso a Segunda División. Primero el Estadio de Gran Canaria y después La Rosaleda decidirán una de las dos plazas de la final, no sin antes presenciar una batalla de estilos entre los de Juanfran Funes y los de Luis García.
Apuesta por la identidad
Si alguien piensa que los blanquiazules van a ser algo distinto a lo que les ha llevado hasta estos cruces, está muy equivocado. Esto decía Larrubia en el Media Day celebrado en la jornada del miércoles: "Si tenemos que morir con una identidad, vamos a morir con la nuestra que es la que nos ha hecho llegar hasta aquí", acompañado de Dotor: "Hay que hacer lo que vienes haciendo hasta ahora, no tratar de hacer cosas nuevas porque es lo que nos ha traído hasta aquí".
Y en el otro lado igual. "Soy de los que cree más que evitar su velocidad, tenemos que adueñarnos del partido, jugar a nuestro ritmo y que el partido no se vuelva un correcalles. Somos buenos en otra cosa. Tenemos que tener la habilidad de quedarnos con la pelota mucho tiempo", comentaba Jonathan Viera y sumaba el técnico Luis García: "Nosotros tenemos que, sobre todo, llevar los partidos donde nos interesa".
Nadie quiere renunciar a la esencia de lo que les ha llevado a los dos a sumar 73 puntos esta temporada regular y las firmes ideas confirman una batalla de estilos con el balón como gran protagonista. Los dos equipos van a querer la pelota. Son dos de los conjuntos con más posesión de LaLiga Hypermotion. La diferencia está en lo que producen con ella.
Málaga CF vs Las Palmas
El Málaga CF de Funes va a ser el Málaga CF de Funes desde el primer minuto de la eliminatoria hasta el último. Un equipo valiente, vertical en el ataque de los espacios, buscando siempre al jugador liberado, con personalidad ante cualquier equipo y que va a querer ser propositivo en todo momento. Si ya ha dado rédito a lo largo de la temporada, la presión adelantada va a ser fundamental y más ante un rival como Las Palmas.
Eso sí, no es alocado. Sí consciente del terreno en el que se va a mover ahora, donde cada error cuenta. Ahora bien, si alguien ha demostrado capacidad de reponerse, ese es el Málaga CF. Va a seguir teniendo la paciencia de crear el juego desde atrás o de arriesgar si lo cree necesario para mantener la posesión de la pelota. Un punto estratégico va a pasar por esperar que el conjunto canario salga a la presión para estirarlo en cuanto a metros y empezar a conectar con los jugones.
En el otro lado, Las Palmas. El equipo de Luis García va a querer tener el protagonismo del balón -55.8% de media esta temporada- y, especialmente, acabar cada una de sus jugadas porque es un equipo en el que el repliegue no está entre sus mejores puntos. Además, van a intentar hacer que pasen pocas cosas para reducir al mínimo posible un escenario de intercambio de golpes, predominando la gestión del ritmo y la ocupación de los espacios. No vamos a ver un Málaga CF-Racing de Santander o un Málaga CF-CD Castellón de muchísimas ocasiones por parte de cada uno.
Diferencias en números
Hay un dato que refleja la gran diferencia que presentan ambos equipos como son las acciones en contraataque. El equipo de Martiricos ha culminado 65 por solo 36 de los amarillos, siendo un equipo mucho más vertical. Además, los de Funes registran 20,1 cambios de orientación por encuentro frente a los 12,1 de los amarillos. Una muestra más de un equipo que busca acelerar ataques y mover al rival de lado a lado, siendo capaz también de buscar la espalda de los centrales con el trabajo sucio de Chupe. Las Palmas, por el contrario, es un conjunto mucho más combinativo. También aparecen diferencias notables en los regates: 9,2 frente a 6,7.
Es un play off y los protagonistas no hacen más que insistir en que estas eliminatorias son completamente distintas a la temporada regular, pero lo cierto es que Málaga CF y UD Las Palmas parecen llegar sin caretas a esta eliminatoria. El fútbol será quien dicte sentencia. Primero en Gran Canaria y, cuatro días después, en La Rosaleda, que decidirá cuál de los dos llega vivo a la lucha final por el ascenso a Primera.